Shadoe Crowe, soy el mejor en lo que hago, el investigador privado más solicitado en la ciudad... o al menos lo fuí, hasta que el caso más importante de mi carrera se esfumó sin dejar rastro, destruyendo mi reputación y mi carrera. Después algo así tenía suerte si conseguía un trabajo de un sujeto celoso en busca de pruebas que sue esposa lo engañaba... hasta que ella tocó a mi puerta.
Las cuentas se apilaban, el teléfono no había sonado en semanas, el casero me había corrido del departamento y en la oficina no quedaba mucho más que media botella de tequila la cuál me disponía a dejar vacía, sin embargo las Moiras tenían otra idea. Con la botella en una mano y el caballito en la otra escuché el timbre. Largo cabello negro, ojos azules, labios llenos, figura escultural y unas piernas que
sólo significaban problemas. Su perfume era evocador, francés, caro, era de esperarse, todo su atuendo gritaba dinero. Me disculpé por el desastre pero a ella solo quitó el periódico sobre el que había cenado la noche anterior de sobre el sillón y se sentó. Con una pesada voz empezó a hablar, una voz suave y profunda, hipnotizante empezó a hablar sobre su esposo, creo, mientras pasaba sus dedos por esas piernas, algo de un manuscrito, esos labios tan rojos, esos ojos azules, la clase de chicas que siempre me metían en problemas.
"Realmente necesito que me ayude a encontrarlo ¿Está disponible para ayudarme?", Shadoe, lo hiciste otra vez, te perdiste por un par de piernas,ahora no sabes que te está pidiendo, ¿Busca a su esposo? ¿un manuscrito? piensa rápido
"Por supuesto, uhmm, ¿Tiene algo más? cualquier dato podría ser de utilidad" calma, calma
"Esto es lo que encontré en su oficina, creo que es el nombre" me da un pedazo de papel, escrito sólo tiene Hugo de Sancto Victore de disciplina clericorum. ¿Esto es lo que quiere que busque? Un manuscrito, me imagino ¿Por qué lo necesita? No lo arruines Shadoe, sólo dilo
"Sí, empezaré a buscarlo inmediatamente."
"No sé cuál es su tarifa usual, pero es algo muy importante para mí, espero que esto sea suficiente"
Tomo el cheque de sus manos, nuestros dedos tocan, no puedo apartar la mirada de ella. Di lo menos posible Shadoe y espera a que se vaya, entre menos le digas menos probabilidades hay de que arruines este trabajo también.
"No se preocupe, lo encontraré pronto" Se levanta, me levanto y me apuro a abrirle la puerta
"Muchas gracias detective" veo a ese par de piernas salir de la oficina.
¿Qué tengo en la mano? Ahh cierto, el cheque... hace mucho tiempo no veo tantos ceros.
Un manuscrito... Sancto Victore... latín, ¿Será medieval? Que extraño, no soy un académico ¿Por qué me pidó a mí buscarlo? Que extraña coincidencia. Debería empezar por... no, iré primero a la universidad, de paso cobro el cheque.
***
Hacía tiempo que no pisaba los los pasillos de esta facultad, desde ese día, pero recordaba todavía donde estaban las oficinas, si las cosas no habian cambiado demasiado sabía que la encontraría sentada en su oficina como a esta hora. Toqué a su puerta. Abrió, se veía sorprendida de verme, pero su expresión cambió a una de enojo o frustración.
"¿Qué te trae por aquí después de tantos años?"-Fue lo primero que salió de su boca.
...
"¿Sigues en eso? pensé que ya habrías cambiado de profesión, o por lo menos cambiarías los tipos de casos"
"Yo no elijo los casos"-le dije
"Me eligen a mí"- completó ella-" No lo has ido a visitar ¿Verdad? Cada vez que voy, pregunta por tí"
"No he podido ir, la cosa es complicada... no sabría..."-"Mira, necesito ayuda"-cambié el tema-" estoy buscando un texto medieval, Hugo de San Víctor ¿lo conoces?"
"Me suena".. sonríe maquiavélicamente.."Pero yo no te puedo ayudar mucho, tú sabes quién es el más apropiado para preguntarle"
"... pero, crees que..."
"Sí, estará gustoso de responder a tu pregunta y lo hará muy bien"
Los hospitales nunca me gustaron, éste en particular me hacía sentir las entrañas revolviéndose. Las paredes blancas, muertas, el olor a desinfectante, la música de elevador en la sala de visitas... ¿Qué le están haciendo a esa canción?
Lo ví entrar a la habitación, estaba fuera de sí, pensando en lo suyo seguramente, cuestiones complicadas que nunca entendería yo. La barba y el cabello largo y desarreglado, no sabía yo si era a propósito. Me vió, una mirada muy intensa, escalofríos recorrieron mi cuerpo, no sabía si era sorpresa, alegría o enojo, mi corazón se aceleró. Seguro se hubiera avalanzado hacia mí si no fuera por los
enfermeros que lo traían.
"Shadoe!! tanto tiempo" sonrió
"Kookus! sí, ha pasado tiempo" me abrazó
"Y qué me cuentas? ¿Cómo has estado? ¿Que ha sido del detective más famoso del mundo?"
"Tú bien sabes que nunca fuí el más famoso"
"Sí, pero anda.. dime que has hecho..." hablé con él, de alguno que otro caso, me habló de cosas que había leído mientras estaba internado. Estaba lúcido, lo que decía era congruente, aunque en su muy particular estilo. No entendía que hacía él en un manicomio, pero bueno, nunca entendí nada de lo que hacía.
"Hahaha, que locuras... pero tengo la impresión que no viniste a recordar viejos tiempos, ¿Qué es lo que realmente te trae por aquí?"
"Nunca se te escapa nada ¿verdad?, mira, tal vez te interese" Le dí el pedazo de papel, lo miró y su mirada cambió inmediatamente. Recordé lo que hacía él aquí... apareció el otro lado de Kookus
"¿Hugo de San Víctor? Sí sí sí, yo lo conocí, era un monje ¿sabes?... no espera, no un monje, era un
canónigo, Sí..."
Hablaba rápidamente, muy emocionado, su historia daba vueltas pero era consistente,
hablaba como si hubiera vivido en la época... o como si creyera que vivió, los hechos eran acertados pero le costaba trabajo separarse de ellos. Pero me dio lo que estaba buscando No había manera de buscar el texto en donde probablemente fue escrito. La abadía de San Víctor había desaparecido durante la revolución francesa, sin embargo Hugo tuvo muchos seguidores y tenía mucha fama en su tiempo. La obra pudo haber sido movida a un lugar cerca de francia pero fuera de ella.
Tenía un viaje frente a mí.
***
Odio gales, odio la lluvia, odio la comida, el frío, y el idioma no es inglés, es algo de salvajes. La lluvia no dejaba de caer, el agua se me metía por todas partes, no había visto un rayo de sol en días. Había encontrado un Priorato de la época de Hugo al pie de las montañas negras, pero llegué tarde... por unos cientos de años, ahora no era más que ruinas. Me sorprendía el conocimiento que la gente local tenía de la historia del lugar, pero más aún que eso, el que cada vez que hablaba con alguien tená la impresión de que no era el primero que preguntaba sobre este lugar. Poco a poco tenía la impresión de que recientemente hubo alguien haciendo las mismas preguntas, y cuando indagaba al respecto la gente se ponía defensiva y no querían seguir hablando conmigo. Sin embargo un anciano tuvo la amabilidad de decirme que muchos de los textos que alguna vez estuvieron ahí fueron movidos. Después de Enrique
VIII, la Iglesia de Inglaterra fue la máxima autoridad religiosa y tomaron los textos importantes de varios lugares. Eureka!! pensé - ellos deben tener el manuscrito.
***
Charles, un viejo amigo, o debería decir, contacto, me encontró en londres. Un poco de dinero fue todo lo que necesité para que indagara a cerca del texto. En efecto!! Se encontraba en la Lambeth Palace Library, su sección de manuscritos. Ahora solo tenía que confirmarlo visualmente y el trabajo estaría listo. Mientras vamos entrando y pasando por las distintas secciones, preguntando a los encargados
miradas sospechosas nos empiezan a acechar. Mis sospechas parecen confirmarse, alguien se me ha adelantado, alguien más está buscando el manuscrito. Llegamos al cuarto y un joven bibliotecario nos atiende.
"Ahhh, que casualidad! justo el día de ayer pasó un hombre buscando ese manuscrito, ni si quiera lo tengo que buscar sé exactamente donde..." La sangre deja su cara completamente al mirar un espacio vacío en una repisa. "pero..." revisa frenéticamente las demás repisas, no lo encuentra
"Quién lo estuvo buscando antes?" le pregunto
"Un sujeto extraño, parecía estar más que interesado por el manuscrito... discúlpenme un segundo"
corre al teléfono en su escritorio, agitadamente habla, tiene la cabeza inclinada.
"Uhmm... lo siento, les voy a tener que pedir que se retiren, uhmmm, tenemos un problema"
"¿Qué pasó? ¿Quién fue el que vino antes que nosotros?" "Lo siento, no puedo hablar de ello"
"Tengo que avisarles a los de Parker" se susurra a sí mismo
"¿Parker? ¿La Librería?" Pregunta Charles
"Uhm... no... eh nada, estaba hablando conmigo mismo, por favor, retírense, vamos a cerrar esta sección"
El manuscrito había sido robado... y yo sabía quién lo hizo. Tanto tiempo sin saber de él ¿por qué en este momento? ¿Fue acaso una trampa? La mujer, ella sabía más de lo que dijo, sabía quien era yo. Me buscó específicamente a mí. ¿Que había dicho? algo de su esposo ¿Por qué me tengo que distraer tan fácilmente?
"¿Dijiste algo de la Librería Parker Charles?"
"Sí, pero no tiene importancia, ya no dejan a nadie entrar ahí."
"¿Crees que ahí esté el manuscrito?"
"Sí, pero es irrelevante Shadoe, no nos lo dejarán ver"
"No importa Charles, tenemos que intentarlo"
"Pero está en Stanford, no podemos ir hasta allá así nomás"
Tomamos el primer vuelo, necesitaba que Charles me acompañara, si había una oportunidad de ver el manuscrito más la tenía un religioso que un detective frustrado.
***
Llegamos en la noche, fuimos a la librería pero estaba cerrada, cuestionamos a los guardias a cerca de un robo y se vieron extrañados, parecia que ni si quiera entendieron la pregunta. Les dijimos que tuvieran cuidado pero nos vieron como locos. Charles me convenció de que intentáramos dormir un poco y en la mañana podríamos hacer un esfuerzo por encontrar el manuscrito. Alquilamos una habitación en un hotel no muy lejos de ahí, charles se durmió inmediatamente, yo no pude. Algo no estaba bien, algo no cuadraba, sentía que estaba cayendo en una trampa, que el manuscrito era más de lo que parecía ser. Tal vez estaba siendo yo utilizado. Salí del cuarto y fuí al bar más cercano. Después de varios tequilas para calmar mis paranoias decidí regresar y tratar de conciliar el sueño... la puerta estaba entreabierta.
"Charles?" "estás ahí?" Ese olor... no, no otra vez "Charles, contéstame" Abro la puerta, la luz entra a la
habitación y todo lo que ilumina está rojo. Me paralizo al escuchar esa voz de nuevo.
"Shadoe Crowe era un buen detective, era un buen detective que resolvía crímenes, resolvía crímenes y no buscaba papeles. Shadoe Crowe no era un cobarde, no era un cobarde sino un detective famososo. Shadoe crowe resolvió asesinatos, encontró al que mató a esas prostitutas, al que mató prostitutas y al que acechaba niños. Shadoe Crowe fue el mejor detective y era el indicado para encontrar al mejor asesino. El mejor asesino que conoció a Shadoe Crowe. Shadoe Crowe se metió con la hermana de su
mejor amigo, la hermana del mejor amigo fue arrastrada a la vida de Shadoe. Shadoe Crowe era amigo de Kookus, Kookus era hermano de Lynn. Shadoe Crowe no protegió a Lynn, No protegió a Lynn ni a Kookus. Kookus vio como un psicópata violaba y asesinaba a su hermana frente a él. Asesinada y violada y shadoe Crowe tuvo la culpa, shadoe Crowe entró en el juego del psicópata. Shadoe Crowe nunca capturó al psicópata, Shadoe Crowe nunca capturó al..."
"...Doctor Wagner"
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